LA CIENCIA DE LA SEMIOTICA CHARLES SANDERS PEIRCE PDF

Barthes caracteriza al signlflcado como uno de los trminos de la relacin de significacin ". Con el propsito de que se entienda el uso que hago de los trminos, las notaciones, etctera, debo explicar que mi concien- cia me impone seguir ciertas reglas. Si albergara la menor pre- tensin de dictar normas de conducta a los dems en este tema, debera reprobrseme de acuerdo con la primera de esas reglas. No obstante. Estas razones incluiran, en primer lugar, la consideracin de que los smbolos son la urdimbre y la trama de toda investiga- cin y de todo pensamiento, y que la vida del pensamiento y de la ciencia es la vida inherente a los smbolos; por lo tanto, no es acertado afirmar solamente que el lenguaje es importante para el buen pensamiento, porque es parte de su misma esencia. Se- guidamente, vendra la consideracin del valor creciente de la precisin del pensamiento a medida que ste avanza.

Author:Akinojinn Mazshura
Country:South Sudan
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Published (Last):23 January 2006
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Barthes caracteriza al signlflcado como uno de los trminos de la relacin de significacin ". Con el propsito de que se entienda el uso que hago de los trminos, las notaciones, etctera, debo explicar que mi concien- cia me impone seguir ciertas reglas.

Si albergara la menor pre- tensin de dictar normas de conducta a los dems en este tema, debera reprobrseme de acuerdo con la primera de esas reglas. No obstante.

Estas razones incluiran, en primer lugar, la consideracin de que los smbolos son la urdimbre y la trama de toda investiga- cin y de todo pensamiento, y que la vida del pensamiento y de la ciencia es la vida inherente a los smbolos; por lo tanto, no es acertado afirmar solamente que el lenguaje es importante para el buen pensamiento, porque es parte de su misma esencia.

Se- guidamente, vendra la consideracin del valor creciente de la precisin del pensamiento a medida que ste avanza. En tercer lugar, el progreso de la ciencia no puede i r muy lejos s i omite la colaboracin; o, para expresarlo con ms exactitud, ninguna mente puede avanzar un solo paso sin ayuda de otras mentes. En cuarto trmino, la salud de la confraternidad cientfica requiere la ms absoluta libertad mental.

Y, sin embargo, los mundos cientfico y filosfico estn infestados de pedantes y pedagogos que procuran permanentemente establecer una especie de magis- tratura sobre los pensamientos y otros smbolos. Por lo tanto. A l mismo tiempo, es indispensable un consenso general en cuanto al uso de trminos y notaciones, no demasiado rgido, pero con una vigencia tal en- tre la mayora de los colegas. En consecuencia, y dado que ello no se lograr por mandato arbitrario, habra que alcanzarlo por el poder de los principios racionales sobre la con- ducta de los hombres.

Ahora bien, jcul es el principio racional que permitir de- terminar perfectamente qu trminos y notaciones deben usarse, y en qu sentidos, y cul es el que posee al mismo tiempo el poder requerido de influir en los hombres con percepcin y pen- samiento correctos? Para encontrar respuestas a esta pregunta, es necesario conside- rar, en primer lugar, cul sera el carcter de una terminologa filosfica ideal y de un sistema ideal de smbolos lgicos; y, en segundo trmino, inquirir, a travs de la experiencia de aquellas ramas de la ciencia que han encontrado mayores dificultades en su nomenclatura, etctera, cules son los principios que demos- traron ser eficaces y cules los mtodos para producir uniformi- dad que se intentaron sin xito.

En lo tocante al ideal a que debe tenderse, es conveniente, en primer lugar, que cada rama de la ciencia llegue a tener un vocabulario que provea una familia de palabras afines para cada concepcin cientfica, y que cada palabra tenga un nico signifi- cado exacto, a menos que sus diferentes significados se apliquen a objetos pertenecientes a diferentes categoras que nunca pue- dan ser confundidos entre s.

Este requisito, sin duda, debera ser entendido de modo tal que hiciera absolutamente imposible la confusin, ya que, en un sentido muy estricto y no como mera figura expresiva, cada smbolo es un ente viviente. El cuerpo del smbolo cambia con lentitud, pero su significado crece inevitable- mente, incorporando nuevos elementos y descartando algunos de los viejos.

Pero el esfuerzo de todos debe orientarse a mantener inmutable y exacta la esencia de cada termino cientfico, por ms que no sea fcil concebir la exactitud absoluta. Cada smbolo es, en su origen, o bien una imagen de la idea significada, o bien una reminiscencia de algn acontecimiento, persona o cosa individua- les, relacionados con su significado, o bien una metfora. Los trminos del primer y tercer origen se aplicarn de manera inevi- table a concepciones distintas; pero si las concepciones son es- trictamente anlogas en sus sugerencias principales, ello resul- tara antes una ayuda que un inconveniente, siempre que los dife- rentes significados sean remotos los unos con respecto de los otros, tanto en s mismos como en lo que concierne a la ocasin de su ocurrencia.

La ciencia crea permanentemente nuevas con- cepciones; y cada nueva concepcin cientfica debera recibir un vocablo, o, mejor an, una nueva familia de palabras afines.

La tarea de proveer esta palabra nueva recae, naturalmente, en la persona que introduce la nueva concepcin; pero es una tarea que no puede emprender sin un conocimiento exhaustivo de los principios, los detalles y la historia del cuerpo de terminologa e n donde ello ocurrir y tampoco sin una comprensin suficiente de los principios de formacin de palabras del idioma nacional, o s i n un adecuado estudio de las leyes de los smbolos en general.

Que haya dos trminos diferentes de idntico valor cientfico puede resultar o no un inconveniente, con arreglo a las circuns- tancias. La existencia de diferentes sistemas de expresin puede ser, a menudo, muy ventajosa. La terminologa ideal diferir para las diferentes ciencias. El caso de la filosofa es singular, en cuanto necesita indudable- mente de palabras populares con sentidos populares, no en ca- rcter de partes de su propio lenguaje como las ha usado muy abundantemente] sino como objetos de su estudio.

Por lo tanto, tiene una peculiar necesidad de contar con un lenguaje preciso y desvinculado del habla comn, un lenguaje como el que Arist- teles, los escolsticos y Kant procuraron proveer, y que Hegel procur destruir.

Es buen criterio econmico para la filosofa pro- veerse de un vocabulario tan extrao que impida que los pensa- dores fciles se sientan tentados de tomar prestadas sus pala- bras. Las expresiones de Kant "objetivo" y "subjetivo" resultaron insuficientemente extraas como para retener su utilidad en filo- sofa, aun cuando no hubiera contra ellas objeciones de otro tipo. La primera regla de buen gusto cuando se escribe es usar palabras que no den lugar a errores de comprensin; y si un lector ignora el significado de las palabras, es infinitamente mejor que sepa que no l o sabe.

Esto resulta particularmente cierto en lgica, l a cual, podra decirse, basa su coherencia casi por completo en la exactitud del pensamiento. Las ciencias que han debido afrontar los ms dificultosos problemas de terminologa son, incuestionablemente, las ciencias taxonmicas: fsica, qumica, biologa. La nomenclatura de la qu- mica es, en conjunto, buena. Vindose en estado de lamentable necesidad, los qumicos se reunieron en congresos y adoptaron ciertas reglas para la formacin de los nombres de las sustancias.

Estos nombres son bien conocidos, pero escasamente usados. Por qu? Porque los qumicos no eran psiclogos y no saban que los congresos estn entre las cosas ms impotentes que existen, mucho menos influyentes aun que un diccionario. Sini embargo, el problema de los taxonomistas en biologa ha sido incomparablemente ms difcil, y lo han resuelto si descartamos excepciones de poca importancia] con brillante xito.

Cmo l o lograron? No apelaron al poder de los congresos, sino al de la idea de certeza y equivocacin. Basta con hacer entender real- mente a una persona que cierta lnea de conducta es equivocada y ella se esforzar por seguir la conducta acertada, trtese de un: ladrn, de un fullero, o aun de un Igico o de un filsofo moral.

Tan pronto como los estudiosos de cualquiera de las ramas de la filosofa se eduquen a s mismos en un genuino amor cien- tfico a la verdad y alcancen en l el grado al que llegaron los doctores escolsticos, las sugerencias del tipo de las hechas precedentemente se impondrn por s mismas; podrn, as, con- formar una terminologa tcnica. En lgica, una terminologa bas- tante buena nos ha sido legada por los escolsticos.

Esta termi- nologa escolstica ha pasado a la lengua inglesa ms que a nin- guna otra de las lenguas modernas, tornndola la ms exacta, desde el punto de vista lgico, entre todas ellas. Pero, al mismo tiempo, debe lamentarse que un considerable nmero de trminos y frases de la lgica cientfica se han llegado a usar con asom- broso relajamiento. Por ejemplo, quin, entre los comerciantes 2 El autor utiliza las palabras "right" y "wrong", que tienen a la vez los significados de "bueno" Y "malo" y de "acertado" y "equivocado".

Se consider que los segundos eran preferibles por su referencia a la racionalidad N. No se podra haber encontrado frase ms tcnica.

Hay docenas de otras expresiones del mismo origen que han sufrido un relajamiento semejante. Habiendo dado as alguna idea de la naturaleza de las razones que para m tienen peso, procedo a enunciar las reglas que a mi juicio son obligatorias en este campo.

Preocuparme al mximo por no seguir ninguna re- comendacin de naturaleza arbitraria en lo tocante al uso de la terminologa filosfica. Evitar el uso de palabras y frases de origen vernculo como trminos tcnicos de filosofa. Usar para las concepciones filosficas los trminos es- colsticos en su forma inglesa en la medida en que sean estric- tamente aplicables; y nunca usarlos en otros sentidos que no sean los correctos. Para las concepciones filosficas antiguas que no fueron consideradas por los escolsticos, imitar, tanto como me sea posible, la expresin antigua.

Para las concepciones filosficas precisas que se intro- dujeron en la filosofa a partir de la Edad Media, usar la forma inglesa de la expresin original, a menos que sea francamente inadecuada, y usarla nicamente en su sentido preciso original.

Para las concepciones filosficas que difieran poqusimo de aquellas para las cuales existen palabras adecuadas, inventar trminos con el debido respeto por los usos de la terminologa filosfica y por los de la lengua inglesa, pero que tengan, sin em- bargo, neta apariencia tcnica.

Antes de proponer un trmino, no- tacin u otro smbolo, considerar con toda madurez si correspon- de perfectamente a la concepcin y si servir para todas las oca- siones, si interfiere con algn trmino existente y si no podra crear inconvenientes al interferir con la expresin de alguna con- cepcin que pueda ser introducida ulteriormente en filosofa. Una vez introducido un smbolo, considerarme casi tan ligado y sujeto a l como si hubiera sido introducido por alguna otra per- sona; y, despus que los dems lo hayan aceptado, considerar- me ms ligado a l que ninguna otra persona.

Considerar necesario introducir nuevos sistemas de ex- presin alli donde deban hacerse nuevas conexiones de impor- tancia entre concepciones existentes, o cuando tales sistemas puedan, de alguna manera, servir sin lugar a dudas a los propsi- tos del estudio filosfico. Fundamento: objeto e interpretante A l describir la doctrina como "cuasi-necesaria", o formal, quiero decir que ob- servamos los caracteres de los signos y, a partir de tal observa- cin, por un proceso que no objetar sea llamado Abstraccin, somos llevados a aseveraciones, en extremo falibles, y por ende en cierto sentido innecesarias, concernientes a lo que deben ser los caracteres de todos los signos usados por una inteligencia "cientfica", es decir, por una inteligencia capaz de aprender a travs de la experiencia.

En lo que respecta a ese proceso de abstraccin, l es, en s mismo, una suerte de observacin. La facultad que llamo "observacin abstractiva" es una facultad re- conocida perfectamente por el comn de las gentes, pero para la cual las teoras de los filsofos tienen a veces escaso lugar. Re- sulta una experiencia familiar a cualquier ser humano desear cosas que estn mucho ms all de sus medios y hacer seguir ese deseo por la pregunta "Deseara yo igualmente tal cosa s i tuviera amplios medios para lograrla?

Hace en su ima- ginacin una especie de diagrama esquemtico, o bosquejo de s mismo; considera, dentro del estado de cosas hipottico.

A travs de ese proceso, que es en el fondo muy parecido al razonamiento matemtico, pode- mos llegar a conclusiones sobre qu sera cierto respecto de los signos en todos los casos, en la medida en que fueran usados por 3 El autor emplea la palabra Ground, que significa, entre otras cosas, terrltorlo o base, y fun- damento o razdn N. Los modos de pensamiento de un Dios, que debe poseer una omnisciencia intuitiva en sustitucin de la razn, estn fuera de la cuestin.

Ahora bien, todo el pro- ceso de desarrollo de esas formulaciones entre la comunidad de estudiosos, mediante observacin abstractiva y razonamiento de las verdades que deben mantenerse en todos los signos usados por una inteligencia cientfica, es una ciencia de observacin, co- mo cualquier otra ciencia positiva, a pesar de su fuerte contraste con todas las ciencias especiales, que surge de que apunta a des- cubrir lo que debe ser y no meramente lo que es en el mundo real.

Un signo, o representamen, es algo que, para alguien, repre- senta o se refiere a algo en algn aspecto o carcter. Se dirige a alguien, esto es, crea en la mente de esa persona un signo equivalente, o, tal vez, un signo aun ms desarrollado. Este signo creado es lo que yo llamo el interpretante del primer signo. El signo est en lugar de algo, su objeto. Est en lugar de ese objeto, no en todos los aspectos, sino slo con referencia a una suerte de idea, que a veces he llamado el fundamento del representamen.

Como consecuencia del hecho de estar cada representamen relacionado con tres cosas, el fundamento, el objeto y e interpre- tante, la ciencia de la semitica tiene tres ramas. Tiene por cometido determinar qu es lo que debe ser cierto del representamen usado por toda inteligencia cientfica para que pueda encarnar algn significado.

La segunda rama es la lgica propiamente dicha. Es la ciencia de lo que es cuasi-necesariamente verdadero de los representmenes 5 Gramatica especulativa: nombre surgido en la Edad Media y relacionado con las especulaclo nes sobre filosofa del lenguaje, cuyo antecedente histrico podra ser el Cratilo de Platn. La mlsma p m blemtica renace a mediados del siglo XVll [lgica de Port-Royal. Ogden y Richards. Vale decir, la lgica propiamente dicha es la ciencia formal de las condicio- nes de verdad de las representaciones.

La tercera rama, la llamar retrica pura, imitando la modalidad de Kant de conservar viejas asociaciones de palabras al buscar la nomenclatura para las con- cepciones nuevas. Su cometido consiste en determinar las leyes mediante las cuales, en cualquier inteligencia cientfica, un signo da nacimiento a otro signo y, especialmente, un pensamiento da nacimiento a otro pensamiento.

Los signos y sus objetos La palabra Signo ser usada para denotar un Objeto percep- tible, o solamente imaginable, o aun inimaginable en un cierto sentido. En efecto, el vocablo ingls "fast", que es un Signo, no es imaginable, dado que no es la palabra misma la que puede ser escrita en un papel o pronunciada, sino solamente una instancia de ella; y dado, adems, que es exactamente la misma palabra cuando es escrita y cuando es pronunciada, pero, por el contrario, es una cierta palabra cuando significa "rpidamente" y otra to- talmente distinta cuando significa "estable", y aun una tercera diferente cuando alude a la abstinencia.

Para que algo sea un Signo, debe "representar", como solemos decir, a otra cosa, Ila- rnada su Objeto, aunque la condicin de que el Signo debe ser distinto de su Objeto es, tal vez, arbitraria, porque, si extremamos la insistencia en ella, podramos hacer por lo menos una excep- cin en el caso de un Signo que es parte de un Signo. As, nada impide a un actor que desempea un papel en un drama histrico usar como "utilera" teatral la mismsima reliquia que se supone que solamente est representada, como, por ejemplo, el crucifijo que el actor Bulwer utiliza en el papel de Richelieu, y que alza con tan intenso efecto de desafo.

Si el mapa de una isla se depo- sita en el suelo de la misma, debe haber, en circunstancias ordi- narias, una posicin o punto, est ste marcado en el mapa o no l o est, que representa exactamente ese mismo punto del mapa. Un Signo puede tener ms de un Objeto. As, ia oracin "Can mat a Abel", que es un Signo, se refiere tanto a Can como a Abel, aun si no se considera -como se debera- que se tiene un "matar" como tercer Objeto.

Pero puede considerarse que el conjunto de Objetos constituye un nico Objeto complejo. En l o sucesivo, y a menudo en otros futuros textos, los Signos sern tratados como si cada uno tuviera nicamente un solo Objeto, a fin de disminuir las dificultades del estudio.

Si un signo es distinto de su objeto, debe existir, sea en el pensamiento o en la expresin, alguna explicacin, algn argumento, algn otro contexto. Ahora bien, el Signo y la Explicacin conjunta- mente constituyen otro Signo, y dado que la explicacin ser un Signo, requerir probablemente una explicacin adicional, la cual.

Conforme con ello, cada Signo tiene, real o virtualmente, lo que podemos llamar un Pre- cepto de explicacin, segn el cual el Signo debe ser entendido como una suerte de emanacin, por as decirlo, de su Objeto. Si el Signo fuera un cono, un escolstico podra decir que la species del Objeto emanada de l encontr su materia en el Icono.

Si el Signo es un Cndice, podemos pensarlo como un fragmento arrancado al Objeto, siendo ambos en su Existencia un todo, o una parte de ese todo.

Si el Signo es un Smbolo, lo podemos pensar como encarnando la "ratio", o razn, del Objeto, que ha emanado del mismo. Todas estas son, desde luego, meras figuras de len- guaje; pero el serlo no les impide ser tiles.

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